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viernes, 4 de febrero de 2011

MUTILADO (juego cooperativo)

Es la contracara del Cadáver Exquisito, aquí en lugar de ir nutriéndose, un texto fue disminuyendo su carga. Algunos quitaron palabras ,otros las reemplazaron con sinónimos más cortos y así ,dando tintes particularese, el texto original fue manipulado vilmente. Agradecemos infintamente a *Pablo Pavezka, por permitirnos cometer tal atrocidad con su obra.

El resultado es:

El bolsillo tiene el forro roto y la mayoría de las monedas acaban por caérseme por la vereda. Unos niños se acercan y yo voy guardando unas cuantas para la vuelta. Ante mi nariz, uno de ellos alza varias y se las traga. Abarajo su mirada, no me esquiva y no hallo culpa en su acción. Otro se muestra más noble, junta un diez y me lo da.
Puesto a elegir entre varias opciones, demasiadas con huellas de delitos, me quedo con la estampa de sus caras felices. ¡Suficiente por tan pocas monedas!


Son responsables de la mutilación:

Graciela B. Contratti, Nibia Lucía Pouse, María Graciela Martellotto, Dulce García, DamasArt, Txema Anguera, Martha Velasquez, Amelia Prieto, Isabel María Gonzalez, Eloisa Echeverría, Danik Lammá, Albin Lainez, David Baizabal,Claudia Sánchez, Carolina Fernández, Alejandro Cabrol



El texto original era:

En la vereda de mi casa, se me caen algunas monedas mientras las voy guardando en el monederito de mi billetera, que es un poco incómodo y tiene el cierre roto. Son varias, de cinco, diez y veinticinco, por eso se me caen algunas; me suele pasar. Al notarlo, se acercan corriendo algunos niños, y yo en el suelo recogiendo, apurado, al sol, sin poder tomarlas todas de una sola vez. Son más monedas, o terminaron yéndoseme todas de las manos. Ante mis narices, un niño recoge varias y se las queda para él. Intercepto su mirada, que no es esquiva, y no encuentro en ella culpa ni disculpa: el niño se va sin más, dejando atrás una pequeña polvareda. Otro se muestra más noble: recoge un diez y me lo da en la mano. Yo, que en la palma tengo varias más, recibo la moneda, le agradezco y se la devuelvo con índice y pulgar, dando vuelta la mano y cerrándola en un sólo movimiento para no dejar caer el manojo sudado y tintineante, como hace uno cuando tiene que elegir entre varias y sólo tiene una mano disponible.

........................................................................................................................................Pablo Pavezka


Sobre el autor:


Pablo Pavezka nació en 1975 en Mendoza, y se quedó a vivir. Estudió bellas artes en el nivel secundario y diseño gráfico en el universitario. Ha publicado sus dibujos, historietas y humor gráfico, en diarios y revistas locales (El Sol, Tintero, Jornada, Iroshima). Ilustró y aportó su ingenio en los cuentos: "Un giro del destino llamado Alejandro", "Todo por amor" ( La magia de crear cuentos Municipalidad de Mendoza); "Mala Palabra", “Cuentos de cucos y memoriosos”, el libro apócrifo de textos de terror. Participó, particpia y participará en exposiciones (colectivas e individuales) y ha sido premiado en varios concursos. Ganó el Premio ADEPA Ilustraciones en los años 2006 y recientemente acaba de obtener el galardón 2010 por sus trabajos en el diario El Sol.

sábado, 9 de octubre de 2010

Cadáver Exquisito

El siguiente trabajo es el resultado de un simil juego on line del antiguo cadáver exquisito. Los autores figuran en orden de aparición. Las voces corresponden a los mismos:

Johann Arroyo - Leo Mercado - Graciela Noemí - Eloisa Echeverría - María Gonzalez - Claudia Sánchez - Amelia Prieto - Eduardo Cortese - Carolina Fernández


Sentado, otro lunes, en este recoveco que a fuerza de derrames de conciencia ha tomado mi forma, escucho un hedor y también lo huelo; este defecto incierto, provocado por la lastimosa regularidad de las chismosas arpías de la otra oficina, ha dado en mi memoria, la entrenó para la repulsión continua, hedor nauseabundo, cuero bajo la lluvia, chassc de piel grasosa, traslación y tufo unidos, nada me queda libre en el recoveco, y vuelve chassc chassc, su reojo huele peor, y aún no soy pasajero del autobús que tomaré tarde.

Pero que, a fuerza de contrariedades, reafirmará esa dulzura punzante que me maniobra el metatarso (aquello que ignoro si no fuera por el advenimiento preciso de tu risa desbocada), y que yo procuro compartir con mis compañeros de usanza del colectivo, a fuerza de besos que no doy, de abrazos que no tengo, de iras que me engullo y me guardo para mí mismo; a fuerza de un tendón inflamado en mi mano este, que no acaricia tu cara, pero que la dibuja tenuemente en el vaho de la ventanilla.

Del tren que se marcha llevándote. Me guardo las lágrimas para que nos las veas. Las ganas de irme contigo….y las ganas de irme contigo. Esperaré a que vuelvas con el corazón oprimido por la melancolía.

De verdad espero que seas capaz de decirle lo que sientes. Que no te acobardes al ver su rostro o al escuchar su voz. No mereces la mezquina vida que te brinda. Te usa y abusa. Aquí tienes mi amor y protección para acompañarte el resto que nos queda de vida. No tengas miedo. Sé valiente. Busca el instante pero hazlo pronto porque aún no te vas y ya te extraño. Cuídate. Mi vida no tendría sentido si tú no existieras. Tú eres brillante. No dejes que él te apague.

Cómo hago si me encuentro hoy en esta telaraña que me consume y que me atrapa, no se como escaparme, si tejió sus redes y se fue cubriendo de oscuridad esta luz que ya no es, pero sin él… por eso parto no se si hacia olvido o la esperanza de un sueño nuevo, sabrás comprender hoy esta ausencia que es presencia, no me busques, no me llames… no me ames. Aunque quiera verme no le digas donde estoy. Yo se que llorará su alma y no se… si me atrevo a partir.

Así terminaba su carta. No dejaba lugar a dudas: finalmente se había ido. La última vez que la ví se despedía disimuladamente de su hijo. Ni las preguntas del niño ni mis súplicas lograron detenerla. Me prometió que cuando volviera la encontraríamos renovada, que sería otra, pero nunca imaginé que fuera de esta manera.

Los tres años que pasó alejada de nosotros los dedicó a su transformación. En lugar de cumplir años, pareció que había vendido su alma al diablo, además de jovial se la veía más joven. Su enamoramiento de aquel bohemio le cambió el rumbo de su vida y ahora escribía sobre el amor y la pasión. Se sentía viva y eso lo manifestaba en cada línea que escribía... por fin, después de años de búsqueda había encontrado lo que tanto había anhelado, su ego y su alter ego eran felices.

Pero más allá de lo mucho que la hacía feliz todo lo que de aquel hombre viniera, sabía que debía aferrarse a la vida, mirar su interior, salir adelante, para no volver a ser el cadáver exquisito de tanta envidia.

Hoy lo comprendo, tal vez la culpa fue mía, tal vez fuimos cobardes. Me gustaría tanto que volvieras, aunque sé que ahora estás mejor. Te ruego compasión, te suplico que me lleves con vos, vuelvo a pedirte, como lo hice cada noche durante los tres años que estuviste en coma, perdón.. Necesito que me entiendas. Esta tarde cargo una pistola en mi bolsillo, y frente a tu tumba imploro a Dios una segunda oportunidad.