lunes, 23 de mayo de 2011

II CONCURSO 2011 de Minificciones a partir de una imagen





Imagen de DamasArt

PRIMER PREMIO

DESDE EL PRINCIPIO de Patricia Nasello

Mira a la serpiente, a Adán, a Dios.
—Los tres me han defraudado —dice. E intenta, sin éxito, abandonar el paraíso de ellos.



SEGUNDO PREMIO

LO QUE QUIERAS de Patricia Nasello


Yo estaba de pie, él de rodillas. Sus manos en las mías, su mirada en mis ojos.
—Te amo —me dijo —y te lo voy a demostrar. Pedime lo que quieras: una rosa de oro, una estrella de mar. Una estrella del cielo.
—Con un canario me conformo —contesté riéndome.
—Lo consigo y vuelvo.
Volvió rápido. Cansado. Tierno como siempre.
Arrastraba una jaula enorme.
—¿Y el canario? —pregunté.
—Decidí que ningún pájaro podría compararse con vos, mi amor, que cantás como un ángel.- respondió
Me emocionó saber cuánto valoraba mi voz.
Avancé unos pasos. Me paré dentro del círculo de rejas.
Él cerró la puerta.




TERCER PREMIO

IMPOSIBLE DEJAR DE AMARTE de Paloma Hidalgo

Las armaduras que a ti te protegen a mi me vuelven vulnerable, el halo que ilumina mis pasos se quiebra como si fuera de papel ante tu seguridad. Ese jamás sentenciado, entre tus manos, me encoge el estómago hasta que la bulimia se hace presente sin darme tiempo tan siquiera de abandonar los brazos en los que te busco. Y cada atardecer, el arrebol del cielo me recuerda mi vergüenza, mientras se funde con las nubes que indefectiblemente olerán a ti.

miércoles, 27 de abril de 2011

FALSIFICACIONES

La palabra "Salama" no existe ¿ Quién dice? En la mente del escritor de minificciones cualquier * recurso es válido para escribir una historia


TEMA 2: EL SISTEMA SOLAR
Belén Lorenzo

El Sistema Solar se encuentra formado por una estrella denominada Sol y nueve planetas que orbitan alrededor de ella: Mercurio, Venus, Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno y Salama. Éste último, incorporado en 2067, es el único habitado en la actualidad.

ANIMAL
de Guillermo Escribano

Era un animal horrible, la piel llena de pústulas variolosas. Sus narcóticos efluvios paralizaban a las confiadas salamandras que se cruzaban en su camino. El bicho aprovechaba la ciscunstancia para comérselas desde la cola: salamandra, salamandr, salamand, salaman, salama. Saciado, eruptó y lo dejó estar.


otro de Guillermo Escribano

A este último le falta el título: CRISIS Y RECORTES.
También la última frase:

Cuando la salama despertó, la crisis ya no estaba allí


PRESENCIA
de Norah velez

Llegó, sin avisar, tenían sus ojos la mirada profunda y calmada de quien ha reconocido por fin su Yo interno, dijo “salama” al entrar… todos sentimos en ese saludo un regalo y desde ese mismo instante la palabra nos quedó en el ambiente como un mantra. Nos habló de la importancia de volver, la importancia de recoger lo que sembramos y seguir sembrando. Cuando se disponía a salir, todos al unísono dijimos “salama”. El efecto fue inmediato.


* Los textos publicados son el resultado de el ejercicio de la " falsificación" realizado en facebook en el mes de abril

martes, 29 de marzo de 2011

EN HECHOS REALES

de Matías Rano .

Estaba viendo en T.V uno de esos programas de canal 2 del tipo talk show, donde se exponen casos conflictivos de la vida, y escuché una minificción perfecta:
. Gustavo es el hermano que nunca tuve, hasta que me dijo que le pasaban cosas con mi mamá.

lunes, 21 de marzo de 2011

I CONCURSO 2011 de minificciones a partir de imágenes


En esta oportunidad se hizo hincapié en los finales. Los textos no debían superar las 200 palabras, estar inspirados en la imagen de DamasAr y tener un cierre con peso.

GANADOR

MAAT de Ricardo Hiraldo Iglesias

Esperaba la sentencia. Sorprendida mientras trataba de robar su pluma de caña, comprendía que la ira del dios de la escritura sería implacable, pero no sentía miedo. Su rebeldía consistía en no aceptar que la pluma de Thot manejara el libro de los destinos y las vidas de las personas. Consideraba una injusticia que de un plumazo se decidiera quién entraría al mundo de Osiris y quien permanecería en el mundo de los muertos. Entregaría la pluma a los mortales y éstos le adorarían en adelante como la diosa de la justicia. Había fracasado, pero no sentía miedo.
Sintió como su corazón era arrancado de su cuerpo y colocado en la balanza de Anubis. Su muerte no sería en vano, puesto que el dios se percataría de su sentido de justicia y se colocaría tan justo corazón en su propio pecho, pensó. Entonces de un plumazo, eliminé su personaje.

La imagen es creación de DamasArt


viernes, 4 de febrero de 2011

MUTILADO (juego cooperativo)

Es la contracara del Cadáver Exquisito, aquí en lugar de ir nutriéndose, un texto fue disminuyendo su carga. Algunos quitaron palabras ,otros las reemplazaron con sinónimos más cortos y así ,dando tintes particularese, el texto original fue manipulado vilmente. Agradecemos infintamente a *Pablo Pavezka, por permitirnos cometer tal atrocidad con su obra.

El resultado es:

El bolsillo tiene el forro roto y la mayoría de las monedas acaban por caérseme por la vereda. Unos niños se acercan y yo voy guardando unas cuantas para la vuelta. Ante mi nariz, uno de ellos alza varias y se las traga. Abarajo su mirada, no me esquiva y no hallo culpa en su acción. Otro se muestra más noble, junta un diez y me lo da.
Puesto a elegir entre varias opciones, demasiadas con huellas de delitos, me quedo con la estampa de sus caras felices. ¡Suficiente por tan pocas monedas!


Son responsables de la mutilación:

Graciela B. Contratti, Nibia Lucía Pouse, María Graciela Martellotto, Dulce García, DamasArt, Txema Anguera, Martha Velasquez, Amelia Prieto, Isabel María Gonzalez, Eloisa Echeverría, Danik Lammá, Albin Lainez, David Baizabal,Claudia Sánchez, Carolina Fernández, Alejandro Cabrol



El texto original era:

En la vereda de mi casa, se me caen algunas monedas mientras las voy guardando en el monederito de mi billetera, que es un poco incómodo y tiene el cierre roto. Son varias, de cinco, diez y veinticinco, por eso se me caen algunas; me suele pasar. Al notarlo, se acercan corriendo algunos niños, y yo en el suelo recogiendo, apurado, al sol, sin poder tomarlas todas de una sola vez. Son más monedas, o terminaron yéndoseme todas de las manos. Ante mis narices, un niño recoge varias y se las queda para él. Intercepto su mirada, que no es esquiva, y no encuentro en ella culpa ni disculpa: el niño se va sin más, dejando atrás una pequeña polvareda. Otro se muestra más noble: recoge un diez y me lo da en la mano. Yo, que en la palma tengo varias más, recibo la moneda, le agradezco y se la devuelvo con índice y pulgar, dando vuelta la mano y cerrándola en un sólo movimiento para no dejar caer el manojo sudado y tintineante, como hace uno cuando tiene que elegir entre varias y sólo tiene una mano disponible.

........................................................................................................................................Pablo Pavezka


Sobre el autor:


Pablo Pavezka nació en 1975 en Mendoza, y se quedó a vivir. Estudió bellas artes en el nivel secundario y diseño gráfico en el universitario. Ha publicado sus dibujos, historietas y humor gráfico, en diarios y revistas locales (El Sol, Tintero, Jornada, Iroshima). Ilustró y aportó su ingenio en los cuentos: "Un giro del destino llamado Alejandro", "Todo por amor" ( La magia de crear cuentos Municipalidad de Mendoza); "Mala Palabra", “Cuentos de cucos y memoriosos”, el libro apócrifo de textos de terror. Participó, particpia y participará en exposiciones (colectivas e individuales) y ha sido premiado en varios concursos. Ganó el Premio ADEPA Ilustraciones en los años 2006 y recientemente acaba de obtener el galardón 2010 por sus trabajos en el diario El Sol.

sábado, 8 de enero de 2011

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Mejor Minificción 2010 ( Concurso Minificciones en cadena)

Estafado - Diego Ariel Vega

Para practicar vudú opté por aprender el método a distancia pero fui completamente engañado. Mis acérrimos rivales resultan completamente revitalizados por los efectos saludables de mi beneficiosa acupuntura involuntaria

miércoles, 10 de noviembre de 2010

FINALISTAS 2010 CONCURSO MINIFICCIONES EN CADENA

Sfumatto III - Danik Lammá

Una sonrisa se dibujó en su rostro, satisfactoria, cómo con cada obra que daba por concluida. Sólo que, para Leonardo, “Autorretrato” fue más fácil que “La Gioconda”. No tenía que afeitarse la cara.

Fraude a las almas - Guillermo Escribano

No tenía que afeitarse la cara o el negocio se iba al traste. Con las largas barbas se hacía pasar por Caronte y cobraba una moneda a las almas de los muertos para darles un paseíto por la laguna Estigia. Luego los dejaba vagando por la misma orilla, entre ruegos y lamentos, con las almas de los que no habían sido enterrados.


Cabezas trofeo - Leo Mercado

Las almas de los que no habían sido enterrados podrían salírseles por la boca o las cuencas de los ojos. Por eso, cada cabeza trofeo soportaba su silencio con la boca cosida, y su ceguera con un par de piedras planas encastradas en los ojos.

Deseo ciego - María Pía Danielsen

Un par de piedras planas encastradas en los ojos son las que me impiden ver, esas que colocaste con precisión de relojero suizo. No fueron tus manos, no. Han sido tus labios de besos extraños, tu lengua de chicle y tu olor a hierba mojada. Sin preguntas, porque huelen a sal, me intuyo vencido. El par de ojos planos encastrados en tu rostro de medusa y piedra atraparon mi deseo sumiéndolo en tu cuerpo, mi sepulcro a perpetuidad.


Pompas de jabón - Guillermo Escribano

Mi sepulcro a perpetuidad, os preguntáis, amada mía. Habéis de saber que cuando fui arrojado por la borda de aquel bergantín me dije a mí mismo que el océano lo sería. Quién iba a pensar que mi cadáver, engullido por aquel monstruo, luego arponeado, troceado y hervido en un ballenero se convertiría en jabón: ése que ha recorrido cada rincón de vuestro cuerpo y que ahora sujetáis entre vuestras dos manos, haciendo pompas con un leve soplido, abandonando la duda a la suave brisa

Sobrevivir - Isabel González

Abandonando la duda a la suave brisa, intentan dormirse. No es fácil: el pasado les ha expoliado, el presente ruge en sus estómagos y el mañana les espera con las manos vacías.

El robo - Dulce García Lemos

El mañana les espera con las manos vacías. En el furgón que les lleva a la cárcel, se miran de reojo y callan. Saben que uno de ellos es un chivato; la policía los esperaba cuando salieron de la joyería cargados con el botín. Un frenazo los hace inclinarse hacia delante y, al poco, un poli abre la puerta trasera y les hace señas para que bajen. Tú no, le ordena al rubio. Los compañeros lo miran y escupen al suelo. ¡Estás muerto, cabrón!, grita el gitano. El poli lo amenaza con la porra y lo mete a empujones en la cárcel. Te has ganado el ascenso, le dice al oído en una de las arremetidas.


Roles - Diego Ariel Vega

Le dice al oído en una de las arremetidas: “vos quedate tranquilo. Baja un cambio que hoy yo me ocupo de todo”. Y así, con los nervios a pleno, respirando profundo se lanzan al escenario para enfrentarse con el público presente.
Sabían que era el show más importante de sus vidas. Sus carreras dependían de ese evento. El imponente teatro se encontraba repleto. Los críticos más renombrados estaban presentes. La audiencia electrificaba el aire, expectante.
Y casi como en un sueño, la función perfecta. Fluyó en armonía, en un mágico crescendo hasta romper en delirio final. Una ovación explosiva con sabor a batalla ganada que auguraba buenos tiempos. El éxito llamaba a la puerta.
Sin embargo, tras la emotiva caída de un telón primoroso, sale raudo el ventrílocuo a refugiarse en su camarín con una sonrisa forzada dibujada en su rostro; algo cabizbajo, meditando su reciente desempeño.
Por primera vez en su carrera, había cedido. Por primera vez, había aceptado cumplir el rol del muñeco

Ultima voluntad - Belén Lorenzo

Había aceptado cumplir el rol del muñeco, movido por una visión poética del suicidio. Con esa convicción fue clavando agujas en su propio cuerpo, mirando de reojo, entre perplejo y complacido, cómo se retorcía una pequeña réplica de sí mismo realizada para practicar vudú.

sábado, 23 de octubre de 2010

La sonrisa de Estrella

de Txema Anguera

En el sereno gesto de esa sonrisa,cabe todo, lo que usted quiera imaginarse. Olor a jazmín, el arco iris, un paseo por Granada,la voz de María Callas, la pluma de Neruda, el David de Miguel Ángel, media libra de ternura. La cocina de Adriá, un tango de Gardel, el perfil de Ava Gadner, la magia del firmamento,un acantilado escocés, la sombra del viento. Y da miedo, mucho miedo.

sábado, 9 de octubre de 2010

Cadáver Exquisito

El siguiente trabajo es el resultado de un simil juego on line del antiguo cadáver exquisito. Los autores figuran en orden de aparición. Las voces corresponden a los mismos:

Johann Arroyo - Leo Mercado - Graciela Noemí - Eloisa Echeverría - María Gonzalez - Claudia Sánchez - Amelia Prieto - Eduardo Cortese - Carolina Fernández


Sentado, otro lunes, en este recoveco que a fuerza de derrames de conciencia ha tomado mi forma, escucho un hedor y también lo huelo; este defecto incierto, provocado por la lastimosa regularidad de las chismosas arpías de la otra oficina, ha dado en mi memoria, la entrenó para la repulsión continua, hedor nauseabundo, cuero bajo la lluvia, chassc de piel grasosa, traslación y tufo unidos, nada me queda libre en el recoveco, y vuelve chassc chassc, su reojo huele peor, y aún no soy pasajero del autobús que tomaré tarde.

Pero que, a fuerza de contrariedades, reafirmará esa dulzura punzante que me maniobra el metatarso (aquello que ignoro si no fuera por el advenimiento preciso de tu risa desbocada), y que yo procuro compartir con mis compañeros de usanza del colectivo, a fuerza de besos que no doy, de abrazos que no tengo, de iras que me engullo y me guardo para mí mismo; a fuerza de un tendón inflamado en mi mano este, que no acaricia tu cara, pero que la dibuja tenuemente en el vaho de la ventanilla.

Del tren que se marcha llevándote. Me guardo las lágrimas para que nos las veas. Las ganas de irme contigo….y las ganas de irme contigo. Esperaré a que vuelvas con el corazón oprimido por la melancolía.

De verdad espero que seas capaz de decirle lo que sientes. Que no te acobardes al ver su rostro o al escuchar su voz. No mereces la mezquina vida que te brinda. Te usa y abusa. Aquí tienes mi amor y protección para acompañarte el resto que nos queda de vida. No tengas miedo. Sé valiente. Busca el instante pero hazlo pronto porque aún no te vas y ya te extraño. Cuídate. Mi vida no tendría sentido si tú no existieras. Tú eres brillante. No dejes que él te apague.

Cómo hago si me encuentro hoy en esta telaraña que me consume y que me atrapa, no se como escaparme, si tejió sus redes y se fue cubriendo de oscuridad esta luz que ya no es, pero sin él… por eso parto no se si hacia olvido o la esperanza de un sueño nuevo, sabrás comprender hoy esta ausencia que es presencia, no me busques, no me llames… no me ames. Aunque quiera verme no le digas donde estoy. Yo se que llorará su alma y no se… si me atrevo a partir.

Así terminaba su carta. No dejaba lugar a dudas: finalmente se había ido. La última vez que la ví se despedía disimuladamente de su hijo. Ni las preguntas del niño ni mis súplicas lograron detenerla. Me prometió que cuando volviera la encontraríamos renovada, que sería otra, pero nunca imaginé que fuera de esta manera.

Los tres años que pasó alejada de nosotros los dedicó a su transformación. En lugar de cumplir años, pareció que había vendido su alma al diablo, además de jovial se la veía más joven. Su enamoramiento de aquel bohemio le cambió el rumbo de su vida y ahora escribía sobre el amor y la pasión. Se sentía viva y eso lo manifestaba en cada línea que escribía... por fin, después de años de búsqueda había encontrado lo que tanto había anhelado, su ego y su alter ego eran felices.

Pero más allá de lo mucho que la hacía feliz todo lo que de aquel hombre viniera, sabía que debía aferrarse a la vida, mirar su interior, salir adelante, para no volver a ser el cadáver exquisito de tanta envidia.

Hoy lo comprendo, tal vez la culpa fue mía, tal vez fuimos cobardes. Me gustaría tanto que volvieras, aunque sé que ahora estás mejor. Te ruego compasión, te suplico que me lleves con vos, vuelvo a pedirte, como lo hice cada noche durante los tres años que estuviste en coma, perdón.. Necesito que me entiendas. Esta tarde cargo una pistola en mi bolsillo, y frente a tu tumba imploro a Dios una segunda oportunidad.